Todos en alerta contra la hepatitis

May 20, 2021

Esta semana celebramos el Día Mundial de la Hepatitis, una efeméride con la que se busca concienciar a la población sobre la prevención y el tratamiento en relación con estas enfermedades, que cuentan con diferentes variantes. Es importante conocerlas y saber cómo se transmiten, cuáles son los factores de riesgo y las recomendaciones de prevención y tratamiento.

Las hepatitis son, hoy en día, un grupo de enfermedades altamente desconocidas y no diagnosticadas, a pesar de los daños tan graves, e incluso mortales, que provocan en la salud de las que las padecen.

Hoy, la mortalidad anual mundial por hepatitis viral es comparable a la del VIH, la tuberculosis o la malaria. Asimismo, es muy probable que, en 2040, se supere el número de víctimas de estas tres enfermedades.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente hay 2,9 millones de personas que conviven con la hepatitis B crónica; 7,2 millones que lo hacen con hepatitis C crónica; y alrededor de 1 millón de personas mueren, anualmente, por cáncer de hígado y cirrosis hepática.

Existen cinco virus diferentes de hepatitis, cada uno catalogado con una letra del alfabeto diferente (A, B, C, D y E) y mientras más alejado de la A se encuentre, mayor es el riesgo que acarrea la infección.

Las hepatitis A y E se transmiten, principalmente, a través del agua, mientras que las hepatitis B, C y D se transfieren por la sangre o fluidos corporales.

Por tanto, algunas de las principales medidas de prevención contra los diferentes tipos de hepatitis, son:

  • Para las hepatitis A y E: buenos hábitos personales de higiene, consumo de agua potable e ingesta de alimentos en buen estado.
  • Para las hepatitis B y C: práctica de sexo con protección y descartar el uso compartido de agujas y otros objetos punzantes en las prácticas de transmisión o transfusión de sangre u otras sustancias.
  • Para la hepatitis D: las infecciones de este tipo de hepatitis solo ocurren en personas que ya están infectadas con hepatitis B, por lo que las medidas de prevención serían las mismas que para ésta.

Los síntomas de daño en el hígado son los primeros indicios de un diagnóstico de hepatitis, y estos son la ictericia (piel y ojos con tono amarillento), fiebre, cansancio general, falta de apetito, orina oscuras, heces de color pálido, náuseas y vómitos.

Asimismo, también pueden ser claros indicios de padecer hepatitis si se tienen ciertos factores de riesgo, como:

  • Uso de drogas ilegales inyectables.
  • Padecimiento de una enfermedad de transmisión sexual.
  • Contacto estrecho con enfermo de hepatitis.
  • Diálisis a largo plazo.

En el caso de la hepatitis C, desde abril de 2015 se puso en marcha un Plan Estratégico Nacional, y gracias a los nuevos medicamentos antivirales de acción directa se han tratado y curado a más de 135.000 pacientes en toda España. Nuestro país está avanzando con paso firme hacia la eliminación de esta enfermedad, pero es importante la detección de los casos que la sufren sin saberlo.

Desde Sanafarmacia nos sumamos a darle visibilidad a esta enfermedad, con el objetivo de mejorar la toma de medidas que prevenga, detecte y trate las hepatitis virales, así como despertar en la población y en los propios profesionales de la salud, la conciencia sobre el impacto negativo en la salud y la importancia de esta enfermedad.